¡Esto ya lo he vivido!
Por Itziar Salcedo
VOGUE ESPAÑA. Suplemento BELLEZA (mayo 2008)
Mirar, palpar, escuchar, degustar, oler, los cinco sentidos nos ayudan a
vivir,
pero es el sexto el que no hace únicos

Hay quien lo asocia a las percepciones extrasensoriales y lo llama intuición ;
otros lo ligan al talento, la creatividad o a la posesión de un don innato.
Todos los días el mismo recorrido. Sin darnos cuenta, pasamos de estar en la puerta de casa al umbral de la oficina.
¿Qué ha pasado entre medias? Íbamos a lo nuestro, pensando en lo divino y humano.
Estábamos viviendo un periodo de disociación inconsciente. O lo que es lo mismo, hemos ampliado nuestro estado de conciencia,
dejando los sentidos ordinarios en manos de los extraordinarios, despertando nuestras capacidades innatas.
¿Qué pasaría si
fuésemos capaces de incorporar los estados ampliados de conciencia, ese sexto sentido que todos tenemos, como herramienta
practica de la vida cotidiana?
«Que enriqueciéramos las capacidades innatas que tenemos totalmente desaprovechadas, nos haríamos
mas sensibles a las percepciones y reconoceríamos aquello que nos bloquea para conseguir lo que buscamos», afirma Paloma Cabadas,
psicóloga y creadora del programa educativo Evolución Consciente.
Moviéndonos en lo cotidiano quién no ha tenido esa sensación
de «esto ya lo he vivido, un déja-vu que le llaman los franceses, o de que debemos llamar a un amigo descolgado desde hace
tiempo y al hacerlo resulta que necesitaba nuestra ayuda o estaba pensando en nosotros?
«Está claro que nuestra conciencia
transciende más allá de nuestros sentidos, pero está limitada por ellos, por lo palpable, tangible y visible, continua la
experta, pero hay vida mas allá de la vista, el oído, el olfato el tacto o el gusto».
Telepatía, sueños reveladores, corazonadas,
intuiciones... ¿a quién no le gustaría saber interpretarlas y utilizarlas como usamos la vista o el tacto? Es una cuestión de
entrenamiento, de vivir para trascender sin esoterismos ni rituales exóticos, a diario. Y a eso se aprende, como a hablar o a
montar en bici.